Recuerdo siempre a mi madre
llorando en la ventana,
toda vestida de negro
aquella triste mañana.
——————————–
Nunca más volví a verla
porque no regresé jamás
ni al pueblo, ni a su lado…
no quise mirar atrás.
———————————
Hoy muy lejos de mi tierra
cierro los ojos y pienso…
“lloraba porque sabía
que no habría regreso”.
——————————–
Ella está hoy en el cielo
yo sigo siendo emigrante,
mi vida son solo recuerdos
pero he de seguir adelante.
——————————–
Roberto

Virginia, mi madre, a sus 86 años en la casa de Eiradela
González