VIEJO AFILADOR

Septiembre 27, 2008

Detrás de la rueda marchó

hace muchos años, un día

sin camino ni destino

hacer fortuna quería

Nunca más se supo de el

se cuenta que cruzó los mares

junto con su rueda, en un barco

a afilar a otros lugares.

Con su chifle y sus chispas

pasando hambre y miserias

no se atrevía a volver

pues fortuna nunca hiciera.

Hoy que ya nadie lo recuerda

aparece hecho un viejo,

con el corazón latente

y en los ojos un reflejo.

Callado recorre la aldea

sin pronunciar palabra

sin mirar a quien con el

por las callejas se cruzaba.

Solo al llegar junto a la casa

que un día le vió marchar

dijo en voz muy baja

-” Te juré qie iva a regresar”

Detrás de la muerte marchó

con una sonrisa en la cara,

con el corazón estallando

y con el alma muy clara.

ROBERTO GONZALEZ


PRIMERAS NOTICIAS

Septiembre 23, 2008

” Queridos padres, unas pocas letras nada más para deciros que llegué bien, a pesar de que el viaje en barco se me hizo largo y pasé muchos mareos, pero finalmente llegué a donde tantas veces había soñado, a hacer las Américas como se dice por esos lugares. Aquí me estaba esperando en el puerto el primo Antonio, que me hizo recordar a la familia por el gran parecido que con todos nosotros tiene, juntos nos fuimos a la pensión en que el vive y me dieron un cuarto para dormir, compartido con dos paisanos, uno de Ferrol y otro de Lugo. De momento es suficiente para comenzar en esta nueva tierra. Antonio trata de encontrarme algo en que empezar a trabajar, no importa lo que sea, cualquier cosa es buena cuando nada se tiene y yo bien saben ustedes siempre he sido fuerte para el trabajo. Esta ciudad es muy grande y espero no perderme en estos primeros tiempos, no olvido nunca lo que padre siempre me decía de que “el miedo es mal consejero pero inevitable compañero” yo deseo seguir los consejos que tanto uno como otro de ustedes siempre me han sabido dar. Sin más que contarles me despido de los dos y quiero decirles que no se preocupen por mí que de otras peores he salido. Un fuerte abrazo para el señor cura que les está leyendo esta carta y decirle que ahora más que nunca confío en Dios para poder trabajar y regresar a esa con fortuna. No olviden saludar de mi parte a la María, que de ella tampoco me olvidaré nunca….. un fuerte abrazo para ustedes y saludos a todos los de la aldea. Con todo cariño vuestro hijo José.”


COSTA DA MORTE

Septiembre 11, 2008

Extasiado….sintiendo el fuerte viento en mi cara, sentado en una milenaria roca, oscurecida por el tiempo y la sal, aquí estoy yo, en plena Costa da Morte, mirando el paisage agreste y duro y pensando en todos aquellos gallegos que alguna vez se fueron de esta su tierra y nunca más pudieron volver.

Entonces se me ocurrió que quizás cada una de esas enormes olas que de vez en cuando rompen con fuerza en la  pared rocosa, quizás sean una tras otra las almas de aquellos gallegos que nunca regresaron a casa y que murieron con el deseo incumplido de volver, y ahora así lo hacen, entre la espuma, despues de la muerte.

Así entre agua, espuma, sal y rocas se cumplen los deseos nunca cumplidos en vida de los nacidos en esta hermosa tierra gallega. De esta forma vuelven a su hogar,  a fundirse con la tierra que una vez les vió marchar quien sabe cuando y a donde, pero siempre lejos, en vusca de lo que allí no podían encontrar.

Y este viento persistente que me sigue cortando la cara….y estas olas….y estas rocas….y el cielo gris oscuro me están diciendo sin hablar de que pronto llegará a esta costa un temporal,con un sin fin de almas perdidas que regresarán de una vez y para siempre a la tierra que nunca les debió dejar marchar.

Roberto González